Reputación, difícil se gana, fácil se pierde


El turista que llega al mecánico en un lugar vacacional está siempre ansioso. Tuvo un problema y quiere resolverlo. No quiere desperdiciar sus vacaciones arreglando la auto. El mecánico, por su parte, tiene todo de su lado para hacer lo que quiera. Puede aprovecharse de la situación o puede cuidar la experiencia de cliente y el servicio.

En esta época donde todos te reseñan en alguna red social (Google Maps, Facebook, TripAdvisor o en cualquier otro) elegir el primer camino es un error garrafal. El mundo es cada vez más chico y las avivadas se conocen rápido. 

La reputación es algo que uno construye durante toda su carrera y tira al tacho con una mala experiencia.

El que piense que esto vale sólo para un mecánico, piense otra vez. Vale para empresas y personas también.

Seguimos pensando..

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