2013-03-09

Evaluaciones de desempeño sinceras

Les planteo una situación que seguro nunca les ocurrió como líderes o managers.

Un líder de proyecto (X) viene a verlos para hablar sobre uno de los miembros de su equipo. Luego viene ese miembro del equipo (Y) para hablar sobre el líder de proyecto. El orden de las charlas es indistinto.

La conclusión es obvia: La relación entre ellos no es buena y ambos tienen quejas respecto al otro. La recomendación también es obvia: hablen entre ustedes. Por suerte hay un hito formal de evaluación del desempeño donde X e Y deben sentarse a conversar sobre la performance de Y. Eso debería facilitar la conversación.

Pero luego viene el reporte que documenta dicha evaluación y no se ve en él ningún indicio sobre los problemas que hay entre ellos. Tal vez la conversación que debió acompañar ese reporte fue sincera, pero la evaluación no.

Ya hablé en varias ocasiones sobre cómo dar feedback, en particular aquí y aquí. Por eso no me voy a extender sobre ese punto. Aquí quiero hablar sobre el impacto que tiene no hacer evaluaciones de desempeño sinceras. Veo 4 impacto inmediatos:

  1. En los involucrados directos. Ambos pierden credibilidad frente a otros (pues se espera que como personas adultas puedan resolver sus diferencias solos, sin intervención de terceros y, en caso de no lograrlo, igual puedan trabajar juntos con el nivel de calidad esperado), ambos acumulan bronca/angustia respecto a la situación, al otro o con ellos mismos.
  2. En la solución del problema. El haber agotado una instancia de entendimiento aumenta el costo de resolución del problema para todos los involucrados, cualquiera sea la estrategia de solución.
  3. En el proyecto. El clima de trabajo se deteriora, inclusive puede provocar un efecto cascada sobre otros miembros del equipo.
  4. En el jefe de ambos. Tiene que ponerse la toga de juez y arbitrar en la situación sin elementos concretos para trabajar. Es más hasta uno podría dudar si realmente hay "delito", dado que nadie hizo la "denuncia".

La situación que planteo se da millones de veces en la vida cotidiana, la diferencia es que en el ámbito laboral hay mecanismos para operar. La evaluación de desempeño es uno de esos mecanismos. Lo que tenemos que entender es que si no la usamos correctamente, la situación lejos de resolverse, empeorará.

Seguimos pensando..

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