El miedo al documento triunfó otra vez


El otro día fracasé al tratar de explicarle a un colaborador por qué suele ser mejor presentar los resultados de un diagnóstico en un informe (un documento) y no en una presentación (un ppt).

Le di varios argumentos:
  • que las presentaciones son acompañamientos para una charla que sólo le llega a quien se la damos. Luego la presentación viaja sola por mail y el mensaje más importante (lo que dijimos) se pierde. 
  • que el informe (usualmente un word con texto) se lee de corrido y es autocontenido. Cuando viaja, viaja completo y se entiende sin necesidad de más explicaciones. 
  • que es menos laborioso escribir un informe aunque parezca que más texto es más trabajo pues no tenemos restricciones de espacio para explicar lo que queremos decir. Además, le dije que un informe no necesariamente debe ser largo (muchas páginas). 
  • que usualmente el ppt viene después del informe, como forma de resumir lo encontrado a la hora de presentarlo.
Junto con algunas cosas más, pero fracasé.

No se fue convencido. Es probable que presente un ppt igual porque ya lo armó y que se olvide de mis argumentos mucho antes de volver a estar en la misma encrucijada.

No me desanimo, sigo intentando.

Seguimos pensando..

Comentarios

  1. Es que debiste usar la técnica del storytelling. Contarle los mismos argumentos pero en un formato de historia/cuento, para llegar a sus emociones, su pasión... Eso sí... Para que funcione, no dejes de incluir en el cuento un final que incluya la frase "... Y si no haces el informe, TE REVIENTO...".
    Es infalible!
    Muy bueno el artículo.
    Gran abrazo!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Muchas gracias por comentar. Por favor deja tu nombre y/o email, los comentarios son mucho más valiosos cuando se sabe quien los hace.