El domingo a la mañana se lee


Hoy, en la sección para que cornos tengo un blog si no puedo hablar, cada tanto, de algo que definitivamente[1] no le interesa a nadie, quiero hablar sobre leer el domingo a la mañana.

En la casa mis viejos llega el diario. En una época muchos diarios y todos los días. Ahora creo que menos, pero no estoy seguro. A partir de esto un lindo ritual era levantarse el fin de semana y leerlo. Todos lo hacíamos. Cada miembro de la familia tenía su circuito. Algunos arrancaban por política, otros por deporte, algunos por humor y así siguiendo. Pero todos leíamos el diario.

Cuando me fui de allí a vivir solo intenté continuar el ritual por lo que compraba el diario los domingos. Con una diferencia, como "quería vivir sin ataduras" no estaba suscrito a mi canillita amigo y salía a buscarlo. Esto rápidamente se volvió una molestia y empecé leerlo de Internet. Tuve la suerte de que el momento coincidiera con la época en la que los diarios en Internet comenzaban a ser algo decente. 

En cualquier caso me quedó ese placer de sentarme a leer los domingos a la mañana. Hoy, que cada vez tolero menos leer los diarios, leo otras cosas. Artículos que voy juntando en la semana, newsletters que me llegan al mail (sí uso mail millenials!) los domingos, blogs desde Feedly y hasta libros de verdad.

Es una linda rutina que debe ser inexorablemente acompañada por un café y un poco de paz. Esto último no siempre se consigue con tanta criatura de corta edad dando vueltas pero bueno, ese es otro tema.

Reflexiono sobre esto, un domingo a la mañana, luego de haber terminado de leer algunas cosas del Inbox y antes de atacar los feeds. ¿Ustedes hacen lo mismo?

Seguimos pensando..

[1] El definitivamente aquí tiene que ver con que estoy seguro de que esto no le interesa a nadie. En otros temas elegidos todavía tengo la duda.

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