2016-04-20

¿Por qué funciona el almacén de Don Julio?

En mi vida intermedia, la de soltero que vive solo, lo hacía a metros de un almacén propiedad de un español llamado Julio. En mi primera vida, la de hijo, vivía a escasas cuadras de allí por lo que sé que el almacén de Don Julio tiene por lo menos 40 años de existencia.

En Argentina, mi país, tener 40 años de existencia para un comercio chico es mucho decir pues ha sobrevivido a múltiples crisis económicas, institucionales y políticas. Sin mencionar el pequeño detalle de que en esos años fue cuando las grandes cadenas de supermercados y los “supermercados chinos” se instalaron.

Para que se den una idea dicho almacén debe medir entre depósito y piso de atención 80mts2, no tiene vidriera y sólo trabaja en él Don Julio.

Dicho todo esto, la pregunta es válida, ¿por qué sobrevive un almacén así? En mi opinión sobrevive por dos motivos fundamentalmente.

El primer motivo es la atención al cliente pues Don Julio te atiende bien. Es cierto que no abre los domingos y no abre de 7 a 23, pero es un soldado. En sus horarios siempre está abierto (L a V de 8 a 13 - 16 a 19 y S de 8 a 13, que son razonables por cierto). Te conoce por tu nombre y sabe qué compras. Se toma su tiempo para atenderte. Lo que compras está siempre a la altura de lo que pagaste (tiene buena mercadería y a precio competitivo) y su consejo es siempre certero.

El segundo motivo es que Don Julio tiene los números siempre claros. Todos los números claros. Hablando con él me he dado cuenta de cuan claro tiene su negocio en números. Sabe qué vender y qué no, sabe cuánto sale en el chino y en el hiper lo que él vende. De hecho iguala sus precios. Sabe cuánto rotan las cosas. Cambia de oferta en función de lo que los clientes compran y sabe con qué hacer la diferencia cobrando un poco más ciertos productos que lo caracterizan (porque para qué vamos a ocultarlo, Don Julio tiene el mejor fiambre de diez cuadras a la redonda y eso incluye un Carrefour, un Coto, un Día, tres chinos y dos almacenes parecidos a los de él que cambian de dueño cada 4 o 5 años.

Don Julio no tiene un MBA y no me habla de rotación como concepto pero tiene claro su negocio y cómo hacerlo funcionar, no depende de nadie y con lo que tiene vive bien. Don Julio es un ejemplo de porque la simplicidad y la practicidad muchas veces le ganan a la sofisticación y la burocracia.


Seguimos pensando..

4 comentarios:

  1. con él me dado x con él me he dado
    4 o 5 años. x 4 o 5 años).

    Atentamente, tu editor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se me escaparon esos, pero no pude dejar de ver el casi poético "no habré de 7 a 23"

      Eliminar
  2. Don Julio es un ejemplo de porque la simplicidad y la practicidad SIEMPRE le ganan a la sofisticación y la burocracia.

    ResponderEliminar

Muchas gracias por comentar. Por favor deja tu nombre y/o email, los comentarios son mucho más valiosos cuando se sabe quien los hace.