¿Qué es time and material?

En más de una oportunidad me he encontrado en la necesidad de explicar qué es un servicio time and material (T&M) bien entendido. Debido a esto se me ocurrió que podía ser interesante dejar reflejada aquí mi opinión para futuras generaciones. Tal vez, para variar, alguno, antes de preguntar, pruebe leer.

Contratar servicios de consultoría en modalidad time and material (t&m) implica que los servicios contratados se pagarán en función del tiempo incurrido por el proveedor. Es, básicamente, una modalidad comercial de pago. Este tipo de contrataciones muchas veces se las llama, peyorativamente creo, "horas taxi". A mi no me gusta mucho el término porque pone el foco en "incurrir o no horas" y lo aleja de "dar un buen servicio".

Una contratación t&m tiene implícitas dos cosas: (a) que la gestión de las tareas y el alcance son responsabilidad del contratante (b) que si el proveedor no incurre horas no cobra. He hablado de esto en el pasado.

Un dato no menor en esta y otras contrataciones es que el contratante tiene un presupuesto fijo para gastar. Son contadas las ocasiones donde el contratante tiene presupuesto infinito.

La dinámica de un servicio de estas características suele ser así: 

  • El proveedor propone un equipo de trabajo.
  • El contratante lo acepta (previa negociación de la gente que no cuadra, llegado el caso).
  • El proveedor pone al equipo a las órdenes del contratante.
  • El contratante determina lo que hay que hacer.
  • El equipo del proveedor hace el trabajo.
  • En algún momento se llega al resultado deseado o se acaba el presupuesto y la contratación termina.

Ahora bien ¿qué pasa cuando nosotros, siendo el proveedor, vemos que algo anda mal? ¿Lo decimos o no? ¿Es nuestra responsabilidad decirlo?

Por ejemplo, supongamos que vemos que tal y como el cliente (el contratante) plantea el trabajo no estaremos llegando a la calidad deseada o al resultado pautado. Si no decimos nada, llegaremos al final de la contratación de la peor manera: sin haber logrado el resultado, el presupuesto agotado y el cliente molesto. Este escenario es malo. Una mejor opción es levantar la mano en cuanto vemos el problema para que el cliente decida que quiere hacer. Si se mantiene en la posición, será una decisión exclusivamente de él. Si cambia habremos dado una muestra de valor que lo fidelizará.

Desde lo formal, ¿es nuestra responsabilidad alertarlo sobre estos problemas? Algunos dirán que no pero, en mi opinión, ese tipo de acciones son las que distinguen a los proveedores de servicios de alto y bajo valor. Esta característica es la que nos permite afianzar nuestra posición en el cliente produciendo relaciones de largo plazo, defender tarifas, defender contrataciones directas gracias a la satisfacción, etc..

La mala noticia es que para poder emitir este tipo de alertas y esta calidad de servicio tenemos que tener una mentalidad de proyecto a precio cerrado. Tengo que pensar siempre, que cuando acordamos con el cliente un resultado y un esfuerzo (o presupuesto), debemos hacer todo lo que este a nuestro alcance para cumplirlo. Inclusive, gestionando cambios de alcance proactivamente. Esta mentalidad le resulta muy incómoda a muchos líderes pues deben prever qué sucederá y deben tomar el proyecto como propio.

Por otro lado, se produce otra incomodidad para el líder: tiene que confrontar [proactivamente] con el cliente. Nuevamente, no sirve repartir culpas al final y enojarse. La leche ya está derramada diría mi abuela.

Como verán las palabras clave son proactividad y apropiarse de los resultados.

¿Cómo les va a ustedes con esto? ¿Qué opinan? ¿Los consultores deberían ser taxis?

Seguimos pensando..

Comentarios

  1. Muy buena explicación, simple y con lenguaje coloquial para que se entienda bien. A este tipo de contrataciones también se las llama "horas-hombre".
    Saludos!

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  2. Vaya, que agradable sorpresa! Respondiendo a una oferta de empleo indago por este concepto y al ver el nombre del blog me sentí inmediatamente identificado con el autor del mismo. En muchos de mis empleos siento que fue eso justo lo que aprendí tras observar detenidamente las decisiones y el accionar de la gerencia: "Así no se hacen las cosas" (o "que no haría yo si tuviese mi propia empresa").

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  3. Hola, claramente esta muy bien explicado el concepto T&M, en mi experiencia como account Manager, esta figura comercial es realmente atractiva ya que a nivel de contrato, no existen garantías en el servicio y el cliente es 100% responsable de los resultados y utilización de los recursos asignados, sin embargo también en mi experiencia jamás debe ser menor la calidad del servicio prestado bajo esta modalidad y es relevante que el equipo contratado sean profesionales que puedan advertir al cliente de las probables fallas y errores que pudieran incurrir en sus decisiones, el T&M siempre debe ir de la mano de la excelencia en el servicio y la fidelización de nuestros clientes (tesoros que hay que cuidar siempre).

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  4. Mariana Castanedo8/10/23, 9:29 p.m.

    Tal como lo explicas, Ernesto, me quedó sabor a poco porque está faltando el entregable. En realidad si hablamos de taxímetro, pago por el tiempo que el auto rodó cuando llegué a destino... Si el taxista es incapaz de dejarme en destino, debería pagarle dónde quiera que me deje o decida bajarme? Quiero decir, no solo las horas hombre son requisito para el pago de las mismas, no sin antes haber entregado los requerimientos. Por eso es tiempo y material.

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