2014-07-16

Acerca de “I’m the problem” de @rands

Hoy leí un post de Rands llamado I’m the problem. Ya he mencionado a Rands alguna otra vez, me gusta lo que escribe. En este post en particular hablar de algo que, a cierto tipo de nerds interesados en la productividad, nos pasa: Nos pasamos horas, días y hasta semanas buscando la bala de plata en lo que software de productividad se refiere, sin encontrarla.

¿Por qué lo hacemos?

Como dice Rands, porque pensamos que alguien tiene que haber encontrado “la” forma para nosotros. Pero, como dice Rands también, nosotros somos el problema. Él lo pone muy elegantemente:

“I eagerly evaluate every new productivity solution that shows up because I truly want them to be “the one,” but after doing this for over a decade, I’m certain the tool isn’t the problem. I am. Where the innovation needs to occur is not within Asana, Things, or Workflowy, it’s with how I choose to spend my time. It’s developing a well defined protocol for myself regarding maintaining my to-do list, and then religiously following this protocol and consistently investing my time.

Fact: to-do list management is boring. It’s like writing unit tests for your life. It’s maintenance work and we engineers both understand the value of maintenance work and excel at finding brilliant excuses to not do it. A simply delicious way of avoiding this boredom is to keep it interesting by changing the rules, finding a new application, and talking about your productivity workflow rather than maintaining that workflow.

Which is what I’m doing right now. See, I’m the problem.”

Supongo que la moraleja es que hay que enfocarse en mantener la rutina y no tanto en seguir buscando otro método nuevo que nos salve de ser improductivos. El tiempo que usamos para buscar la forma de ser siempre productivos, es improductivo.

Seguimos pensando..

2 comentarios:

  1. Me parece que lo que dice es que NO es del todo improductivo, ya que sirve para darte una ilusión, un cambio de escenario, un aire nuevo para seguir haciéndolo... a través de la excusa de que lo hacés en otra herramienta.
    Si vos (como es mi caso :-) ya tenés una voluntad de hierro y una rutina establecida, y las cumplís a rajatabla, no necesitás una herramienta nueva. pero es un caso poco frecuente, entonces ponerle espejitos de colores hace que la gente se auto-engañe y siga un poco más adelante. Es un poco como el auto-engaño que veíamos en otro post sobre procrastinación inteligente.

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    1. Gracias Carlos por tu comentario y obvio que tengo una voluntad inquebrantable (?).

      Seguimos pensando..

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