2011-10-05

¿Agendamos una reunión o un espacio de trabajo?

collaborationUn par de meses atrás, mientras estábamos sumergidos en uno de esos twisters laborales (periodos de mucho trabajo, a gran velocidad, donde no hay ni tiempo para encontrarse u ordenarse) que cada tanto aparecen, un compañero de trabajo y yo decidimos agendar un espacio de trabajo juntos.

El objetivo de ese espacio – que nosotros definimos como quincenal - era tener un momento de coincidencia física y espiritual, que íbamos a aprovechar para informar al otro sobre algún tema, trabajar sobre algún proyecto o sencillamente pensar/reflexionar.

Y la verdad es que la idea funcionó muy bien. Por un lado mejoró la calidad de nuestra interacción. Como era un momento esperado íbamos mejor preparados para tomar las decisiones o trabajar los temas. Por otro, el nivel de interrupción y la necesidad de interacción fuera de esos espacios disminuyó. Como teníamos ese momento fijo, había cosas que sencillamente esperaban.

Luego de algunas iteraciones se conformó una rutina muy sana. Logramos un algoritmo que nos permitía pasar por todos los temas en común velozmente. E inclusive, si no teníamos temas, nos sentábamos juntos a trabajar cada uno en lo suyo, aprovechándonos para otro tipo de consultas o intercambios.

La idea de ponerle un nombre distinto a algo que otro podría haber bautizado como una reunión de seguimiento, fue precisamente que no queríamos transformar ese momento en una reunión más. Queríamos generar reglas nuevas para esos encuentros que nos permitiesen pensar base cero la forma de interactuar y colaborar.

Seguimos pensando..

1 comentario:

  1. Me gustó lo de poner un nombre diferente...a veces hacemos eso mismo con algún compañero y lo llamamos reunión de trabajo (para diferenciarlo de las reuniones de toma de decisiones, pero más importante para poner distancia de las reuniones no productivas a las que solemos asistir...)

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